Nov 23

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10 Razones por las que es aconsejable que las mujeres levanten peso

Las mujeres necesitan fuerza

En los últimos años, los investigadores han encontrado argumentos más que suficientes para justificar los beneficios que el entrenamiento con peso tiene para mujeres y todas aquellas personas que pasan la barrera de los cincuenta años. Aún así, el número de mujeres que siguen estas recomendaciones seriamente es muy bajo. La mayoría de mujeres que visitan el gimnasio pasan la mayor parte del tiempo realizando ejercicio cardiovascular. Cualquiera que sea tu motivo para evitar el entrenamiento con pesas (si eres mujer o tienes cincuenta años o más) aquí presentamos diez razones de peso para tomarse en serio el entrenamiento de la fuerza.

1) Estarás físicamente más fuerte.

Aumentar tu nivel de fuerza te hará depender mucho menos de otros en las tareas diarias, sin tener que esforzarte al máximo. Si tu fuerza máxima aumenta, podrás ejecutar las rutinas de ejercicio mucho más fácilmente disminuyendo al mismo tiempo el riesgo de lesión. Las investigaciones concluyen que incluso con la simple práctica moderada de ejercicios para la mejora de la fuerza puede aumentar los niveles de fuerza de una mujer entre un 30 y un 50% más. Las investigaciones también muestran que las mujeres pueden aumentar  la fuerza (en proporción) tanto como los hombres.

2) Reducirás la grasa corporal

Estudios demostraron que una mujer con un nivel de fuerza medio, que entrena la fuerza de dos a tres veces por semana y durante dos meses, se encontrará casi un kilo más de músculo alrededor de un kilo y medio menos de grasa muscular. Conforme aumenta la cantidad muscular, también lo hace tu metabolismo en reposo, lo que conlleva a quemar más calorías a lo largo del día. Generalmente, por cada 1lb. de músculo que aumentas, quemas entre 30 y 50 calorías diarias.

3) Aumentarás la fuerza sin hincharte.


Los investigadores también encontraron que al contrario que los hombres, las mujeres generalmente no aumentan el tamaño con el entrenamiento de fuerza. Comparadas con los hombres, las mujeres segregan entre 10 y 30 veces menos hormonas que causen hipertrofia muscular (aumento de la sección de las fibras musculares). Aun así si que se desarrollará la tonificación y definición muscular.

4) Disminuirás el riesgo de osteoporosis.

Las investigaciones muestran también que el entrenamiento de la fuerza puede aumentar la densidad mineral ósea de la espina dorsal (y promover el modelado óseo)  hasta un 13% en seis meses. Este fenómeno emparejado con la cantidad de calcio recomendada para los deportistas, puede ser una de las mejores defensas contra la osteoporosis en las mujeres.

5) Mejorarás tu rendimiento atlético.

Una vez tras otra, dichas investigaciones nos indican que el entrenamiento de la fuerza, mejora la habilidad atlética en todos los deportistas, con algunas excepciones en deportistas de élite ya que pueden aumentar la fuerza aunque esta no se refleje directamente en el rendimiento.  Cualquier deporte que practiques, el entrenamiento de la fuerza, ha mostrado mejoras en el rendimiento general así como la disminución de las lesiones.

6) Reducirás el riesgo de lesión, molestias en la espalda  y artritis.

El entrenamiento de la fuerza no sólo forma músculos más fuertes, sino que también mejora la resistencia de los tejidos conectivos (por ejemplo, ligamentos y tendones) aumentando la estabilidad de las articulaciones. Los resultados de un reciente estudio que ha durado 12 años, muestra que aumentar la fortaleza de la zona lumbar tiene una incidencia del 80% de éxito en la eliminación o alivio del dolor en la parte baja de la espalda. Otros estudios  confirman que el entrenamiento de la fuerza  ayuda a fortalecer las articulaciones y puede disminuir el dolor proveniente de la osteo-artritis.

7) Reducirás el riesgo de enfermedad cardiaca.

El entrenamiento de la fuerza puede aumentar la salud cardiovascular en varias facetas, incluyendo la reducción del colesterol “malo”  o LDL (lipoproteínas de baja densidad), aumentar el colesterol “bueno” o HDL (lipoproteínas de alta intensidad) y disminuir la presión arterial. Cuando a esto se le añade ejercicio regular, los beneficios se maximizan notoriamente.

8) Reducirás el riego de la diabetes.

El ejercicio de fuerza puede mejorar la forma con la que  el cuerpo procesa el azúcar, lo que reduce el riesgo de la diabetes. El comienzo de la diabetes adultos, es un problema que está aumentando estos días. Las investigaciones indican que el entrenamiento de la fuerza puede aumentar el uso de la glucosa en el cuerpo hasta un 23% en tan solo cuatro meses.

9) Nunca es demasiado tarde.

Mujeres que han llegado a los 70 y 80 años de edad, han aumentado considerablemente su fuerza con el entrenamiento adecuado de resistencia, como indican las investigaciones, aduciendo que las mejoras de la fuerza se pueden promover a cualquier edad. No obstante, ten en cuenta, que un profesional debería supervisar siempre la técnica y la ejecución del programa en aquellas personas más mayores.

10) Mejorarás tu actitud y la lucha contra el estrés.


Un estudio realizado en la Universidad de Harvard ha mostrado que 10 semanas de entrenamiento de la fuerza, reduce los síntomas de la depresión clínica con más éxito que el asesoramiento estándar. Las mujeres que entrenaron la fuerza durante el estudio, informaron que se sentían más seguras por sí mismas y “capaces”. Ambos factores importantes para la lucha contra la depresión, autoestima y la confianza.

Jul 20

Ricardo Cuevas

Indice Glucémico
Cuando tomamos cualquier alimento rico en glúcidos, los niveles de glucosa en sangre se incrementan progresivamente según se digieren y asimilan los almidones y azúcares que contienen. La velocidad a la que se digieren y asimilan los diferentes alimentos depende del tipo de nutrientes que los componen, de la cantidad de fibra presente y de la composición del resto de alimentos presentes en el estómago e intestino durante la digestión. Ver al final de las tablas de Índice Glucémico de los alimentos.
Estos aspectos se valoran a través del índice glucémico de un alimento. Dicho índice es la relación entre el área de la curva de la absorción de la ingesta de 50 gr. de glucosa pura a lo largo del tiempo, con la obtenida al ingerir la misma cantidad de ese alimento.


El índice glucémico se determina en laboratorios bajo condiciones controladas. El proceso consiste en tomar cada poco tiempo muestras de sangre a una persona a la que se le ha hecho consumir soluciones de glucosa pura unas veces y el alimento en cuestión otras. A pesar de ser bastante complicado de determinar, su interpretación es muy sencilla: los índices elevados implican una rápida absorción, mientras que los índices bajos indican una absorción pausada.


Este índice es de gran importancia para los diabéticos, ya que deben evitar las subidas rápidas de glucosa en sangre.


Problemas ocasionados por alimentos de elevado índice glucémico
En primer lugar, al aumentar rápidamente el nivel de glucosa en sangre se segrega insulina en grandes cantidades, pero como las células no pueden quemar adecuadamente toda la glucosa, el metabolismo de las grasas se activa y comienza a transformarla en grasas. Estas grasas se almacenan en la células del tejido adiposo. Nuestro código genético está programado de esta manera para permitirnos sobrevivir mejor a los períodos de escasez de alimentos. En una sociedad como la nuestra, en la que nunca llega el período de hambruna posterior al atracón, todas las reservas grasas se quedan sin utilizar y nos volvemos obesos.


Posteriormente, toda esa insulina que hemos segregado consigue que el azúcar abandone la corriente sanguínea y, dos o tres horas después, el azúcar en sangre cae por debajo de lo normal y pasamos a un estado de hipoglucemia. Cuando esto sucede, el funcionamiento de nuestro cuerpo y el de nuestra cabeza no están a la par, y sentimos la necesidad de devorar más alimento. Si volvemos a comer más carbohidratos, para calmar la sensación de hambre ocasionada por la rápida bajada de la glucosa, volvemos a segregar otra gran dosis de insulina, y así entramos en un círculo vicioso que se repetirá una y otra vez cada pocas horas.


Este proceso se le aplica al ganado para conseguir un engorde artificial a base de suministrarle dosis periódicas de insulina. De hecho, algunos científicos han llamado a la insulina “la hormona del hambre”.
“Los carbohidratos de alto índice glucémico pueden ocasionar problemas importantes en el control de la diabetes y en el de la formación de grasas”
“El alto índice glucémico de algunos carbohidratos puede bajarse consumiéndolos con fibra de otros alimentos y ácidos orgánicos como el vinagre y el sumo de limón”
Muscularmente ha dividido los Carbohidratos tipo B, de BAJO índice glucémico, menor a 55, especial para atletas de fuerza y para toda persona que quiera adelgazar o los necesite para un entrenamiento de fuerza sin resistencia, estos se los encuentra en la: arvejas, porotos, soja, lentejas, batata, garbanzos, arroz parbolizado, All Bran, centeno, cebada, pan de centeno, pan de salvado, avena, macarini, spaghetti, fetuccini, lactosa, fructosa, mango, banana, kiwi, naranja, manzana, pera, durazno, cereza, pera, leche descremada, yogurt, salchichas, pollo, pescado y un poco de carnes rojas bien magras.


Los otros Carbohidratos tipo A, tienen un ALTO índice glucémico, mayor de 55, son para atletas de resistencia y para los que quieren engordar o necesitan como fuente de energía, 40 minutos antes de un entrenamiento de resistencia, estos se los encuentra en la: zanahoria, calabaza, patata o papa, galletita de agua, Corn Flakes, arroz blanco, harina de trigo, baguette frances, pan de trigo, glucosa, maltosa, miel, sacarosa, sandia, piña, pasas, gaseosas, helados, maíz en copos, lácteos cremosos y viseras.


Tabla de índices glucémicos de los principales alimentos: Sustituyendo los carbohidratos de bajo índice glucémico, especialmente en las meriendas o comidas aisladas, podemos mejorar la regulación del azúcar en sangre, reducir la secreción de insulina y ayudar a un programa de pérdida de peso. La tabla siguiente puede consultarse para elegir los alimentos de menor índice glucémico.


Consideraciones para usar las Tablas de Índice Glucémico
Debemos tener en cuenta que el índice glucémico es una herramienta muy útil, pero no debe utilizarse en forma aislada. No debemos clasificar a un alimento como perjudicial por tener un IG alto, ya que -contrariamente- en algunos casos esto puede ser una ventaja.
Tampoco debemos esperar que el índice glucémico de un alimento sea preciso. Sin embargo, si nos puede orientar acerca de la respuesta metabólica del cuerpo hacia los alimentos.
Muchas tablas incluyen información tomando como alimento estándar al pan blanco, así como a la glucosa. Hemos optado por incluír solamente valores de IG relativos a la glucosa (glucosa = 100), pero si se desea conocer el valor de IG con respecto al pan blanco, se deberá multiplicar la cifra de nuestra tabla por 1,42 (Glucosa = 100 / Pan blanco = 70). Los valores de tablas pueden ser variados y deben promediarse.


En conclusión, debemos saber aprovechar las ventajas que nos proporciona este indicador, teniendo siempre presente las demás consideraciones de importancia en el manejo dietoterápico de la diabetes, como ser: el contenido total de fibras, carbohidratos, sal y del tipo de grasa.

No todos los carbohidratos son iguales en cuanto a la velocidad con la que aumentan los niveles de glucosa. El escoger carbohidratos que tienen un efecto más lento sobre los niveles de glucosa puede ayudar al control de la subida de glucosa que ocurre tras las comidas (la llamada hiperglucemia postprandial) un sistema denominado índice glucémico se ha desarrollado para ayudar a los pacientes a predecir con qué velocidad afectarán los alimentos a los niveles de glucosa (ver la tabla del índice glucémico de algunos alimentos más adelante). Las siguientes son algunas recomendaciones para elegir este método:

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El índice glucémico usa una escala numérica para los alimentos con carbohidratos que va de los más lentos a los más rápidos a la hora de afectar la glucosa sanguínea. Actualmente se usan dos índices. Uno usa una escala que va del 1 al 100, representando el 100 un comprimido de glucosa, que tiene el efecto más rápido sobre la glucosa sanguínea. Este informe usa el índice de glucosa (ver la tabla más adelante). El otro índice usa una escala en la que el 100 representa al pan blanco (por lo que algunos alimentos estarán por encima de 100).

Los números que se adjudican a los alimentos ricos en carbohidratos no son aditivos. En otras palabras, el añadir cereales con fibra (índice de 49) a una plátano (índice de 61) no equivale a 110.

El añadir ciertas grasas a algunos productos, como por ejemplo mantequilla a la patata, puede endentecer el impacto de la patata sobre la glucosa. Un estudio informó de que cuando los pacientes comían comidas ricas en grasa antes, sus niveles de glucosa una hora después de la ingesta eran significativamente menores que si los carbohidratos se comían antes. (sin embargo, otro estudio indicó que las grasas monoinsaturadas pueden no tener el mismo efecto que el resto de grasas).

Además de ayudar al control de la glucosa, las dietas ricas en alimentos con un índice glucémico bajo parecen haber añadido beneficios sanitarios:

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Algunos estudios sugieren que mejoran los niveles de colesterol y de triglicéridos y pueden reducir el riesgo de enfermedades renales.

Un estudio de 1999 informó de que los chicos que consumían alimentos con un alto índice glucémico tendían a comer más snacks que los que consumían alimentos con índice glucémico menor, lo que puede suponer un riesgo de sobrepeso.

El índice glucémico no debe utilizarse como una guía dietética completa ya que no proporciona directrices nutricionales para todas las comidas.

Es simplemente una indicación respecto a como responderá el metabolismo de los carbohidratos ingeridos. Algunos expertos creen que es demasiado complicado para ser práctico y que simplemente el controlar los carbohidratos, llevar un estilo de vida saludable y mantener un peso normal es suficiente.

TABLAS DE ÍNDICE GLUCÉMICO DE ALIMENTOS

CARBOHIDRATOS TIPO B (Bajo índice - 55)

CARBOHIDRATOS TIPO A (Alto índice + 55)

Para consumir una hora antes de una actividad física en especial un entrenamiento de fuerza.

Consumir 30 minutos antes de un entrenamiento muy intenso o deportes de tipo resistencia.

Especiales para sedentarios que quieren bajar de peso lentamente con poca actividad física.

Si tiene poca actividad física o es sedentario, debe evitar consumir este tipo de carbohidratos.

Dietas para bajar un sobrepeso.

Dietas para subir un peso insuficiente.

Consúmalos en cualquier momento del día.

Consúmalos ocho horas antes de acostarse.
ÍNDICE Gluc. ALIMENTO ÍNDICE Gluc. ALIMENTO
55 . . . . . . Mango
54 . . . . . . Batata, patata dulce, boniatos
53 . . . . . . Banana
52 . . . . . . Kiwi
51 . . . . . . Pan de Centeno
51 . . . . . . Guisantes verdes
50 . . . . . . Espaguetis de harina refinada
49 . . . . . . Chocolate amargo
48 . . . . . . Arroz Parboilizado
48 . . . . . . Arvejas
47 . . . . . . Pan de Avena
46 . . . . . . LACTOSA
45 . . . . . . Macaroni
45 . . . . . . Uvas
42 . . . . . . Pan de centeno integral
42 . . . . . . Espaguetis de trigo integral
42 . . . . . . All Brand
42 . . . . . . Jugo de Manzana
41 . . . . . . Naranjas
39 . . . . . . Manzanas
38 . . . . . . Tomates
37 . . . . . . Spaguetti
36 . . . . . . Garbanzos
36 . . . . . . Yogurt Entero
35 . . . . . . Fetuccini
34 . . . . . . Leche entera
33 . . . . . . Centeno
32 . . . . . . Garbanzos
32 . . . . . . Leche desnatada
32 . . . . . . Peras
34 . . . . . . Judías
29 . . . . . . Lentejas
28 . . . . . . Salchichas
28 . . . . . . Durazno natural
26 . . . . . . Melocotones
26 . . . . . . Pomelo
25 . . . . . . Cebada
25 . . . . . . Ciruelas
23 . . . . . . Cerezas
23 . . . . . . FRUCTOSA
20 . . . . . . Poroto de Soja
16 . . . . . . Maní
14 . . . . . . Yogurt Descremado
13 . . . . . . Cacahuetes 110 . . . . . Maltosa
100 . . . . . GLUCOSA
95 . . . . . . Pan Baguette frances
92 . . . . . . Zanahorias cocidas
90 . . . . . . Pan de Trigo
85 . . . . . . Papa al horno
84 . . . . . . Corn Flakes
81 . . . . . . Miel
80 . . . . . . Puré de patatas instantáneo
80 . . . . . . Maíz en copos
73 . . . . . . Galletitas de agua
72 . . . . . . Arroz blanco (grano corto)
72 . . . . . . Calabaza, zapallo
72 . . . . . . Zanahoria cruda
72 . . . . . . Sandía
70 . . . . . . Patatas cocidas
70 . . . . . . Pan de harina blanca
68 . . . . . . Gaseosa, Barritas Mars
67 . . . . . . Sémola de trigo
66 . . . . . . Muesli suizo
66 . . . . . . Piña, ananá
66 . . . . . . Arroz integral
64 . . . . . . Pasas de uva
64 . . . . . . Remolachas
64 . . . . . . Azúcar blanco, SACAROSA
62 . . . . . . Plátanos
61 . . . . . . Helados
59 . . . . . . Maíz dulce
59 . . . . . . Pasteles
57 . . . . . . Jugo de Naranja dulce
56 . . . . . . Arroz blanco (grano largo)
Azúcares
Maltosa 105
Glucosa 100
Sacarosa 65
Miel 58
Lactosa 46
Fructosa 23
Verduras
Pastinacas 97
Patata (cocida) 93
Patata (frita) 85
Calabaza 75
Remolachas 69
Batata 54
Zanahorias 49
Guisantes 48
Bróculi 10
Pimiento 10
Cebollas 10
Lechuga 10
Champiñones 10
Berza 10
Pastas
Vermicelli de arroz 58
Macarrones 47
Linguine 46
Capellini 45
Fideos (sémola) 43
Ravoli (carne / verdura) 39
Fettuccini (con huevo) 32
Legumbres
Frijoles de manteca anchos

79
Frijoles grandes cocidos 48
Frijoles Pinto 39
Garbanzo 33
Frijoles Lima 32
Frijoles Cannellini 31
Frijoles blancos 31
Lentejas 30
Frijoles Riñón rojo 27
Frijoles de soja 18
Bebidas y Misceláneas
Pretzeles

83
Gatorade® 78
Jaleas 80
Fanta® 68
CocaCola® 63
Palomitas de maíz 55
Chocolate amargo en barra 49
Anacardos 22
Nueces 15
Cacahuetes 14