La conquista es una situación de alta tensión masculina. Varios síntomas de su cuerpo demuestran si está interesado (o no)
en la mujer que está mirando. El cuerpo humano está diseñado de
modo tal que frente a una situación de estrés puede tener una respuesta natural, un mecanismo de adaptación para la
supervivencia. Eso ocurre cuando un hombre se encuentra con
una mujer que lo intimida.

- El corazón se acelera
Aumenta la frecuencia cardiaca y el volumen de sangre
que el corazón bombea en un minuto. Se percibe como
palpitaciones y la sensación de que algo late fuerte en el pecho.
- Aparece el temblor
Es común sentir que las manos tiemblan y que no se pueden
realizar acciones de motricidad fina, por ejemplo, las cosas se
caen de las manos.
- Aumenta la velocidad al respirar
El incremento del consumo de oxígeno se percibe como una
leve falta de aire, que se expresa en el aumento de la
frecuencia respiratoria.
- Palidez y dolor de estómago
Se cierran los vasos sanguíneos. Los hombres se ponen
pálidos cuando las mujeres les preguntan algo y sufren
cambios en sus vísceras abdominales.
- Transpiración precoz
- Otras reacciones imperceptibles
En las hormonas: la adrenalina, generada por las glándulas suprarrenales, viaja por el torrente sanguíneo para llegar a
todas las células del organismo.
En los ojos: se produce una dilatación de las pupilas para
permitir una mayor visión de lo que ocurre alrededor.
En los músculos: se llenan de sangre, que trae consigo oxígeno y glucosa, materiales necesarios para permitir que se contraigan.
¿Qué hacer?
Según el sexólogo León Gindin, “el hombre debe
combatir su inseguridad y preocuparse, únicamente, de
conquistar a su chica”.

Diciembre 13th, 2011 at 9:40 PM
muy interesante, orejitas para nuestro sacarle provecho…